La historia del mate

 
¿Qué tiene de especial esa bebida algo amarga que todo argentino bebe a cualquier hora del día?

El mate, símbolo de la nacionalidad argentina, ha sido central en cada época. En la Argentina, tanto indígenas como colonizadores y gauchos, todos han hecho del mate su bebida emblemática y le han otorgado un lugar fundamental a nivel social.

Así que, si hay algo que tiene el mate, es historia.

Una antigua leyenda guaraní relata el modo en que esta yerba, orgullo nacional, fue entregada como un regalo por parte del dios Tupá, para dar fuerzas al cuerpo y al alma, así como acompañar a los corazones en los momentos de soledad.

Y es curioso, pues está comprobado que el tomar yerba mate ayuda no solo a energizar y revitalizar al cuerpo, como poderoso antioxidante que es, sino que también funciona como antidepresivo.

A nivel social, cumple una función interesante también, pues ha servido para unir a los hombres todo a lo largo de la historia de la Argentina, en cada etapa.

Los gauchos, por ejemplo, esa figura solitaria de las llanuras argentinas, bebían mate en la madrugada al despertar, lo hacían también con el desayuno, más tarde en el almuerzo y después en la comida, lo bebían en la cena y también antes de acostarse. El mate los acompañaba en todo momento y, como pasaban tanto tiempo solos, apenas se acercaba otro gaucho ocasionalmente, el cebar mate se convertía en el pretexto perfecto para juntarse, aunque fuera por un breve momento, y compartir la soledad de la pampa.

Hoy en día es común ver grupos de jóvenes juntarse en las universidades y en los parques, mientras uno empieza a cebar el mate, otro saca su termo o una pava y todos comparten la bebida, pasándola de mano en mano.

Pero no siempre fue así. La historia del mate está revestida de leyenda y controversia.

Comercializado y extendido ahora por todo el mundo, se ha convertido poco a poco en parte de la esencia de lo que es ser argentino, y así como fue venerado por los antiguos indígenas de la zona, cultivado por los misioneros, extendido por los colonizadores, reforzado por los gauchos y adoptado por la clase alta del siglo XIX, también fue prohibido en algún punto de su historia.

El origen de la palabra mate viene del idioma guaraní, quienes lo llamaban "CAA-MATE", "caá" significa "planta o hierba" y "mate" deriva de la palabra quichua "matí" con la cual llamaban a la calabacilla que usaban para beberlo.

Hay diferentes leyendas y cuentos sobre el nacimiento del mate, todos llenos de un romanticismo que sigue acompañando a esta bebida argentina hasta hoy en día. Lo que es indiscutible es que el mate sigue siendo central a la vida argentina tanto como lo fue para los indígenas y para la vida gauchesca en su momento.

Los estudios muestran que la infusión tiene presencia en 98% de las casas del país. Llegando a tal grado que ya hasta se ha establecido por decreto presidencial, desde 2015, que el día 30 de noviembre es el día nacional del mate en la Argentina.

Tomar mate es un ritual histórico que nos recuerda la esencia del ser y las tradiciones argentinas. Disfruta esta experiencia en Mate, el nuevo concepto de restaurante argentino en México.